lunes, 6 de abril de 2026

POR QUÉ LOS DISCÍPULOS SE ESCONDIERON CUANDO CRUCIFICARON A JESÚS?


Es una de las escenas más difíciles de aceptar. Hombres que caminaron con Jesús, que vieron milagros, que escucharon sus enseñanzas y que incluso prometieron dar la vida por Él… desaparecen justo cuando más se les necesitaba. No es una contradicción, es una revelación de lo que realmente ocurre cuando la fe se enfrenta al miedo.

Los discípulos no solo estaban viendo la captura de su Maestro, estaban viendo cómo todo lo que esperaban se derrumbaba. Ellos imaginaban un reino, pero estaban presenciando una condena. Esperaban poder, pero estaban viendo debilidad. Esperaban que Jesús reinara, pero lo estaban llevando a una cruz. Cuando la realidad rompe tus expectativas, la fe deja de ser teoría y se convierte en una decisión.

En ese momento, seguir a Jesús ya no era motivo de orgullo, era un riesgo. Ya no había multitudes aplaudiendo, había autoridades buscando a cualquiera que estuviera asociado con Él. Y los discípulos entendieron algo que los llenó de temor: si iban por Jesús, también podían ir por ellos. No era solo dolor emocional, era una amenaza real. Por eso huyeron. Por eso se escondieron.

Pedro, quien había asegurado que nunca lo negaría, terminó negándolo tres veces. Los demás se dispersaron. No porque no amaran a Jesús, sino porque el miedo fue más fuerte que su valentía en ese momento. Eran hombres reales, no héroes invencibles.

Pero lo más impactante de esta historia no es que hayan huido, es lo que pasó después. Esos mismos hombres que se escondieron, más adelante predicaron sin miedo. Los que tuvieron temor, luego enfrentaron persecución. Los que dudaron, terminaron dando su vida por lo que antes no pudieron sostener.

Eso significa que su debilidad no fue el final de su historia. Fue el punto de quiebre que los llevó a transformarse. Porque hay momentos donde el miedo te hace retroceder, pero también hay momentos donde lo que viviste te obliga a cambiar para siempre.

Esta historia no expone solo la fragilidad de los discípulos, también refleja la nuestra. Es fácil mantenerse firme cuando todo va bien, pero cuando seguir lo correcto implica perder, arriesgar o quedarte solo, ahí es donde realmente se pone a prueba lo que hay dentro de ti.

Los discípulos no se escondieron porque fueran falsos, se escondieron porque eran humanos. Y aun así, no fueron rechazados. Fueron restaurados. Jesús no los definió por su peor momento, sino por lo que llegaron a ser después.

Por eso esta historia no trata solo de miedo, trata de transformación. Porque fallar no te descalifica, pero quedarte en ese punto sí puede hacerlo. La verdadera pregunta no es por qué huyeron… es qué hizo que después dejaran de huir.
    

El ciego Bartimeo

Nunca te habían contado esta parte de la historia… y cuando la entiendes, ya no la lees igual.
📖 Marcos 10:46–52

Bartimeo era un hombre ciego, sentado al borde del camino en Jericó. No tenía nada: ni vista, ni dignidad social, ni oportunidades. Vivía de limosnas, escuchando los pasos de la gente que pasaba, dependiendo de la compasión de otros. Un día oye que Jesús está pasando por ahí, y sin poder verlo, hace lo único que puede hacer: gritar. Grita con fe, grita con desesperación: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”. La gente lo manda a callar, pero él grita más fuerte. Entonces algo inesperado sucede: Jesús se detiene, lo manda llamar, Bartimeo deja su manto, se levanta y va hacia Él. Jesús le pregunta qué quiere, él responde que quiere ver, y en ese instante recupera la vista… pero no solo eso, decide seguir a Jesús en el camino.

Lo profundo de esta historia no está en el milagro… está en los detalles que casi nadie nota. El texto dice que Bartimeo estaba “junto al camino”, no en el camino. Esa frase en el original griego describe a alguien que está al borde de la vida, mirando cómo otros avanzan mientras él está detenido. Y así vivimos muchos hoy: no totalmente perdidos, pero tampoco avanzando, viendo cómo otros crecen espiritualmente mientras nosotros seguimos en el mismo lugar.

Bartimeo no podía ver, pero sí podía oír. Y lo que oyó cambió su destino. La fe no empezó cuando gritó… empezó cuando decidió creer lo que escuchó acerca de Jesús. Hay gente que ve mucho, pero cree poco. Bartimeo no veía nada… pero creyó todo.

Cuando él grita “Hijo de David”, está diciendo algo que muchos que veían no entendían. Ese título es mesiánico. Está reconociendo a Jesús como el Salvador prometido. Es decir, el ciego veía más que los que tenían vista. A veces, la necesidad te da una claridad que la comodidad te quita.

La multitud lo quería callar. Esto es clave. No era el diablo… eran personas. Gente que caminaba con Jesús, pero que no entendía el corazón de Jesús. Hoy también pasa: voces externas que te dicen que no es el momento, que exageras, que te calmes. Pero si Bartimeo hubiera escuchado a la gente, se habría quedado ciego. Su milagro comenzó cuando decidió no escuchar las voces equivocadas.

El texto dice que cuando Jesús lo llamó, Bartimeo “arrojó su manto”. Ese manto no era cualquier cosa. Era su identidad, su seguridad, incluso su permiso legal para mendigar. Dejar el manto era arriesgarlo todo. Era decir: “ya no voy a volver a lo mismo”. Antes de ver… ya estaba actuando como alguien que iba a cambiar. Muchos quieren que Dios los transforme, pero sin soltar lo que los ata.

Y entonces viene la pregunta de Jesús: “¿Qué quieres que haga por ti?”. Parece innecesaria… era obvio que era ciego. Pero Jesús no responde suposiciones, responde decisiones. Dios quiere oír de tu boca lo que realmente quieres. Porque hay gente que dice que quiere cambiar… pero en el fondo no quiere soltar su condición.

Cuando Bartimeo recibe la vista, el texto no termina con el milagro, sino con una decisión: “y le seguía en el camino”. Ahora ya no está al borde… ahora está en el camino. Ese es el verdadero milagro. No solo ver… sino cambiar de lugar, de dirección y de vida.

Muchos hoy están como Bartimeo: cerca de Jesús, pero al borde del camino; oyendo de Él, pero sin avanzar; sintiendo el llamado, pero dejando que otras voces los callen; queriendo un cambio, pero sin soltar el “manto”.

Y aquí está lo más fuerte: Jesús sigue pasando… pero no se detiene con todos, se detiene con los que claman de verdad.

La pregunta no es si Jesús está cerca… la pregunta es: ¿vas a seguir callado, o vas a gritar hasta que Él se detenga?
    

jueves, 1 de septiembre de 2022

ESTIGMAS Y DOLORES DE LOS ESTIGMAS DEL PADRE PÍO

El 2 de septiembre de 1915 su madre Giuseppa lo llamó. Él fue a su encuentro y se dio cuenta de que sus manos estaban rojas. Trató de ocultar lo que pasaba y dijo: ′′ Son pequeños dolores ". Ya eran realmente los estigmas (en ese momento, invisibles).
Los dolores han aumentado y se han extendido al pecho, al corazón y a los pies. Le escribía a su director espiritual: ′′ Mi corazón, mis pies y mis manos parecen estar traspasados por una espada ".
En el coro de la Iglesia, junto a otros religiosos, el Padre Pío rezaba la liturgia de las horas. Al terminar, sus hermanos se retiraban, dejándolo recogido en oración. Recibió los estigmas orando frente a un Crucifxo. Tus manos y tus pies sangraban Era 20 de septiembre de 1918. Se notaban, sin embargo, dos hechos importantes: la sangre que salía de sus pies y de sus manos era de un agradable perfume y no coagulación. También de tu pecho salía sangre.
Todo el vecindario supo de lo ocurrido que se extendió rápidamente. Miles de personas querían, ya en aquella época, estar con el santo, llegar a San Giovanni Rotondo, su tierra, para confesarse y participar en la Misa.


Las llagas de sus pies y de sus manos median 2 cm; eran visibles desde ambos lados. La llaga del pecho promedio aproximadamente 7 cm de largo y 5 cm de ancho, pareciendo una cruz volteada.
Médicos y estudiosos decían que sus llagas eran sobrenaturales, ya que no causaban infección, no cicatrización y no aumentaban o disminuían de tamaño.
Durante la noche llevaba guantes blancos de lana que amanecían empapados. Tu pecho siempre estaba envuelto por una pista.
Cierta vez una señora preguntó si sus llagas dolían: ′′ Piensa ", decía San Padre Pío, ′′ que las tengo de adorno?" La mujer continuó: ′′ Responde, entonces, cómo es el dolor que sientes con estas llagas ?" ′′ Es así: toma un clavo, atraviésalo de un lado a otro de tu mano, déjalo y gíralo de allí." Podemos entonces calcular cuánto sufrías. Durante las Santas Misas y la Cuaresma, el dolor venía más intensamente.

Durante cincuenta años, el Padre Pio permaneció con las llagas . Podría decir como São Paulo: No soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí ". 



lunes, 13 de junio de 2022

LA HISTORIA DE SAN AGUSTIN Y LA SANTÍSIMA TRINIDAD

 

El principal misterio para nosotros los Católicos es el Misterio de la Trinidad, es el más grande, sublime y perfecto.
Pero es tan sublime que nos cuesta entenderlo. Y es que es increíble para nuestra mente concebir «un solo Dios, pero en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo». San Agustín reflexionaba mucho sobre dicho misterio, de él se nos cuenta una impresionante historia.
Cierta vez, se paseaba San Agustín, cerca de una playa, meditando sobre la Santísima Trinidad y cómo era posible que hubiera 3 Personas en un mismo y único Dios. En esto, se encuentra con un niño que, sentado en la arena, intentaba meter el agua del mar en un pequeño hoyo que había cavado en la arena. El santo le pregunta: –¿ Qué estás haciendo? A lo que el niño le responde: – Quiero poner toda el agua del mar en este hoyo. – Pero no! Eso no es posible! Entonces, nuestro Buen Niño le responde: – Así mismo…tampoco es posible que el misterio tan grande de la Santísima Trinidad sea comprendido por la mente humana! Si lo comprendes, no es Dios. Dicho esto, el Niño desapareció.
Intentar entender el misterio de la Trinidad es querer hacer lo que ese niño pretendía: meter toda el agua del mar en un pequeño hoyo. Nuestra mente es tan pequeña que tan sublime misterio no cabría en nuestras capacidades intelectuales, por eso el santo afirma «si lo comprendiéramos, no sería Dios», en cuanto a que Dios va más allá de nuestros conceptos mentales, más allá de lo que podemos imaginar.

domingo, 22 de mayo de 2022

¿SABES QUE ES LA EPÍCLESIS?


La Epíclesis es la invocación al Espíritu Santo en la Misa, cuando el Sacerdote hace esta oración al momento de la Consagración de la Hostia y del Vino, mientras nosotros nos arrodillamos.
¿Sabes que es lo que pasa? 
Sucede que el Espíritu de Cristo Vivo toma el lugar de la Hostia y del Vino y se hace Presente Realmente como materia.
NO es un símbolo ni tampoco una representación.
Es el momento más Sagrado en que Jesús cumple su Palabra de darnos ese Alimento que nutre nuestro Espíritu.
Es un gran Milagro que el Señor concede a sus hijos y que debemos valorar con mayor Fe en la medida que tomemos conciencia de la realidad de su Presencia Real en la Eucaristía.
Cuando el Sacerdote levanta la Hostia y el Vino y nos presenta el Cuerpo y la Sangre de Cristo no agaches la cabeza, Levántala y mira al Señor que está frente a todos, Adóralo porque lo tienes ahí enfrente, ruégale porque está verdaderamente presente.
Contémplalo porque Él vino a verte y toca tu puerta, ábrele y déjalo entrar en comunión contigo.
Ahí es donde verdaderamente entra en tu corazón, Jesús Eucaristía.

miércoles, 18 de mayo de 2022

¿ POR CUANTO TIEMPO PERMANECE CRISTO EN LA EUCARISTÍA DESPUÉS DE COMULGAR ?

   
Según el *Catecismo de la Iglesia Católica* (CIC), la presencia de Cristo en la Eucaristía es VERDADERA , REAL y ACTUAL...!!

El Santísimo Sacramento de la Eucaristía es el mismísimo Cuerpo y Sangre de Jesús (CIC 1374).

Sin embargo, algunos se preguntan cuánto tiempo Jesús se encuentra presente en la Eucaristía después de ser ingerida. 

Aquí te comparto algunos datos al respecto:

San Felipe Neri responde:
En una ocasión, este Santo se encontraba celebrando la Misa. 

En el momento de la Comunión, notó que un fiel en particular comulgaba y se retiraba de la iglesia, SIN REALIZAR ALGÚN ACTO DE ADORACIÓN o AGRADECIMIENTO.

San Felipe esperó la siguiente ocasión en que este haga lo mismo para enseñar a los demás la importancia de la 
ADORACION EUCARÍSTICA

 y así lo hizo.

Al otro día, cuando este fiel hizo lo mismo, San Felipe le pidió a dos monaguillos que lo siguieran con “Velas Encendidas”

El hombre, confundido, preguntó al sacerdote por qué hacía esto , el Santo respondió:

“Tenemos que rendirle el debido Respeto a Nuestro Señor, a quien llevas contigo. 
Como te has negado a ADORARLO , he enviado a dos acólitos para que lo hicieran en tu lugar”

Según el Catecismo, “La presencia Eucarística de Cristo comienza en el momento de la Consagración y perdura mientras subsista la especie eucarística” (CIC 1377).

Es decir, que dura el mismo tiempo que dura el pan al ser asimilado por el cuerpo. 

Según la ciencia, este proceso no tarda mucho, aún así muchos Sacerdotes opinan que es conveniente unos 15 MINUTOS DE REFLEXION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Así que la próxima vez que comulguen, *NO TE OLVIDES*
El Cuerpo de Cristo está en ti por unos minutos, pero la presencia de Dios en tu corazón es profunda y dura mucho más.

Aún así, es recomendable tener un *TIEMPO DE ACCIÓN DE GRACIA , RESPETO y COMUNION PROFUNDA CON TU SEÑOR DESPUES DE COMULGAR

 "NO SOLO ES SER CATÓLICO ,SINO SABERLO SER !!!

PORQUE CATÓLICO INSTRUIDO JAMÁS SERÁ ENGAÑADO o CONFUNDIDO.. 

JESÚS EN VOS CONFIÓ.

miércoles, 11 de mayo de 2022

“LOS TATUAJES” OPINIONES DEL P. AMORTH Y EL P. FORTEA (EXORCISTAS).



 

Las distintas opiniones del exorcista P. Amorth y el Padre Fortea sobre los tatuajes.

El Padre Gabriele Amorth, reconocido y fallecido exorcista italiano, y el famoso teólogo, y experto en demonología, el Padre español José Antonio Fortea, exponen sus posturas con respecto al uso de tatuajes.
Los tatuajes como una consagración indirecta al demonio En el libro, “Manual de Demonología” de Simone Iuliano, el Padre Gabriele Amorth y el Padre Mario Granato escribieron un prefacio donde tocan el tema de los tatuajes.
Según ellos, aquel que se tatúa estaría cometiendo un acto satánico involuntario, ya que se estaría atentando contra el “Templo de Dios”, que es tu cuerpo, miembro del cuerpo de Cristo.
Inclusive citan a Anton LaVey, fundador de la iglesia satanica en Estados Unidos, cuando él dijo en su libro “Modern Primitives” que detrás de cada tatuaje hay un satanismo.
El P. Fortea opinó que se sabe que hay tatuadores que consagran el tinte al demonio antes de tatuar. Aun en esos casos, el pecado no radica en la persona que se tatúa (si no sabe si el tinte ha sido consagrada), ya que su intención no es el de entregarse al demonio.
Pero…
“Hay que recordar a los jóvenes que el cuerpo es una obra de Dios. Y que una cosa es poner algo encima de ese cuerpo y otra practicar en él reformas irreparables”, explicó también el Padre Fortea.
“Es el hecho de la irreversibilidad lo que hace que el sentido común se pregunte si es algo adecuado”, continuó.
Además destacó: “no importa lo artístico o bello que pueda parecer un tatuaje, la piel en cualquiera de los colores y tonos otorgados por Dios a sus hijos será siempre mucho más bella”

domingo, 6 de marzo de 2022

Si alguien te dice: "La vida es corta y hay que vivirla"

Si alguien te dice: "La vida es corta y hay que vivirla"
Tú dile: El infierno es eterno y hay que evitarlo"

- Apocalipsis 20:11-15
Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
    

sábado, 5 de febrero de 2022

MENSAJE DE JESUS


¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra tus ojos del alma y dime con calma JESUS YO CONFIO EN TI.

Evita las preocupaciones, angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí. Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro.

Dime frecuentemente: JESUS YO CONFIO EN TI. Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: JESUS YO CONFIO EN TI, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, YO TE AMO. Si crees que las cosas empeoraron o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora: JESUS YO CONFIO EN TI. Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Las fuerzas de la oscuridad quieren eso: agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía solo en Mí, abandónate en Mí. Así que no te preocupes, echa en Mí todas tus angustias y duerme tranquilamente. Dime siempre:

JESUS YO CONFIO EN TI

y verás grandes milagros.

Te lo prometo por mi amor.